miércoles, 6 de febrero de 2013

Youtube

La gente que me conoce sabe de mi afición por meterme en diferentes mundillos. Por mi gran curiosidad  y mi gusto por experimentar algo nuevo. Hace cosa de un año y unos cuantos meses que se me ocurrió mientras jugaba a un juego super raro, (un sandbox, en el que hay un mundo hecho de cubos que permite hacer lo que te venga en gana, pero eso si sobreviviendo durante los días y las noches) , que si hacia una gran construcción podría grabar un video mostrándola a la poca gente que quisiera verla y así intercambiar opiniones. Tras las vacaciones me puse manos a la obra. Grabé el video y lo subí en youtube. Al principio me sorprendía que las cifras de visitas pudieran llegar a 50 reproducciones. Animada por la aceptación, me dedique a enseñar todas las construcciones que había hecho en ese juego.  Aquello empezó a ser una costumbre y subía todas las semanas un video. Algunas personas se suscribían a mi canal, de media unas 2 al mes como mucho.
Tras mostrar todas mis creaciones un día se me ocurrió que no solo podría enseñar mis construcciones sino que también podía mostrar las construcciones de otros, mapas concretamente que fueran increíbles.  Afortunadamente di con un mapa genial. El video que de ese mapa tuvo una gran aceptación aunque no de inmediato, ahora llega a las 5 cifras. 
Como admiradora del juego veía muchos videos sobre este. Mucha gente también se dedicaba a mostrar cosas del juego, pero esas personas tenían un gran número de visitas a sus canales e incluso grandes cifras de suscriptores: los gammers. Yo ya sabia lo que era un partner en youtube (recibir dinero a cambio de que te pongan anuncios en tus videos) pero lo que ignoraba era que se pudiera tener ese éxito y ganar lo suficiente como para vivir de ello y permitirse caros caprichos. No estaba muy convencida de que personas con muchos seguidores hubiera dejado los estudios y se hubieran metido a esa 'profesión', por eso que jamás desee ni deseo ser como ellos. 
Al cabo de los meses mi amiga me preguntó algo en lo que nunca había caído: ¿Tú eres youtuber de esos no? Curiosamente, lo era. Y tras hablarlo mi amiga entre bromas me sugirió que me comprara un micro y que grabara videos comentándolos con mi voz. Aunque mi mayor ilusión era poder jugar con el micro y decir: ¡MATA A JOHN! Sí, mi mente es así de absurda. Mi primer video comentado no fue gran cosa pero curiosamente tuvo mucha aceptación entre los pocos suscriptores que tenia (unos 30). 
Investigando descubrí que había gente que tenia un gran conocimiento sobre mecanismos en ese juego, cosa que usaban para crear minijuegos de lo mas entretenidos y así dándole más jugabilidad. Por lo tanto añadí acción a mis videos que junto a mi forma de comentarlos hizo los hizo más actractivos al público. 
Pasaban las semanas y mis suscriptores crecían de una forma que me asustaba a la vez que me encantaba, unos 20 al mes. La reproducciones de mi canal eran increíbles. Desde un principio que llegaban a 900 mensuales pasaron a 1600. Lo que más me llamaba la atención era que mis videos tenía aundiencia de todas las partes del mundo. Pero como en todo, había su parte mala y era los llamados haters que sin ton ni son me llamaban con diferentes adjetivos con muy poco aprecio. Al principio me afectaba pero luego tras saber bloquear a esos usuarios me importaba menos que una mierda. Aunque tengo que confesar que tengo mis favoritos, entre ellos ese en el que te llaman como a la hembra de de ese animal que tiene su propio explorador de internet y que esta en llamas. 
A finales del 2012 los suscriptores y las reproducciones mensuales llegaban a  80 y 18.000 respectivamente.
Ahora después de que varios me enviasen sus mapas dedicaré una parte del canal a hacer videos de sus mapas, ¿tendrán éxito? Quién sabe, pero no tengo meta alguna, tan solo el divertirme y tenerlo como un hobby más.
Ésta es mi experiencia hasta el momento en éste mundillo pero me vienen muchas preguntas sobre todo esto:
De los que tienen ser youtuber como profesión ¿que harán cuando la burbuja explote?. Recientemente leí que el youtuber nº1 de España gana 3€ por cada 100 visitas y cada uno de sus vídeos llega una de media 7.000 visitas diarias, osea,  210€ al día  ¿se merece ese dinero por el trabajo que hace?. Estos 'grandes youtubers' tienen sus fans incondicionales, también llamados los fansboys, y por lo tanto estos quieren ser como ellos ¿son un buen ejemplo para su público que en su mayoría es menor de 20 años?. ¿Quién no quisiera tener un trabajo en el que hicieras lo que te gusta, te lo pasaras genial y que encima estuviera bien pagado? Pero ¿hasta cuando? 

sábado, 19 de mayo de 2012

AMOR POR LO ESTIVAL (BETA 4.5)


La llegada de la estación estival es para muchos una alegría ya que al fin se puede disfrutar de los parques, de las piscinas, las comidas al aire libre (que cada uno lo interprete a su manera), de los cantos de las golondrinas dando vueltas sin sentido y jodiendo las siestas, de las chicas vistiendo dejando poco a la imaginación... Pero para otros es símbolo de una época que implica sudar, las noches interminables peleándote con la cama y los mosquitos, días enteros empollando para los exámenes, tener de amante una (o varias) cajas de pañuelos por la jodida alergia (otros la tienen como amante todo el año,que cada uno lo interprete a su manera repito), aguantar el sonido del aire acondicionado del vecino ya que tú careces de ello y tienes que abrir las ventanas para recibir un poco de aire fresco...
Pero en mi opinión sin duda lo más agradable de toda esta época es el viajar en transporte público. Eso de rozarse con otro mientras vuestras pieles al aire se quedan pegadas es uno de los grandes placeres de la vida del usuario de a pie. Pero lo mejor de todo es cuando viajas en una linea de metro la cual es una de las menos cuidadas y el tomarla implica jugar a la ruleta rusa: ¿llevará o no llevará aire acondicionado en hora punta?.
Mi suerte siempre ha sido bastante vaga y no me suele ayudar en la mayoría de las veces, así que me permite siempre disfrutar de un buen vagón lleno de gente apretujada con cariño, una temperatura digna de una sauna y un exquisito perfume a zorruno mezclado todo con una alta humedad para hacer más delicioso el viaje.
Recuerdo que un día me tocó ir en plena hora punta tras esperar el metro unos cinco minutos provocando que el andén estuviera lleno de gente, cosa que ya me iba mentalizándome para lo que se avecinaba. Cuando llegó el coche (sí, se llaman así no me leáis con esa cara), vi muchas caras llenas de sufrimiento y terror al ver lo que les esperaba. Toda esa gente que estábamos ahí íbamos a entrar y darles un gran abrazo lleno de calor. Cuando se abrieron las puertas uno de los que estaban dentro me miró fijamente y recibí perfectamente lo que me decía: ni de coña entras aquí chavala. Otro que casi gritaba: ¡¡huye tú que puedes!!Eres joven, ¡sálvate!. Y una señora que estaba empotrada contra otra decía con una mueca: ¡estudia,encuentra un trabajo y comprate un coche o una moto por dios!.
Tras ver esas caras respire hondo y... una señora que estaba atrás me ayudo a decidirme a entrar a aquel... infierno.
Entré empujando, bueno más bien entré siendo empujada por alguien que a su vez estaba siendo empujado por otro alguien. No había parte de mi cuerpo que no estuviera siendo rozada o presionada. Pero eso no era lo que me horrorizaba, lo que realmente lo hacía era el ambiente que allí había. Al entrar ya se notaba por el contraste. Un ambiente parecido al Sahara es una comparación en la cual me quedo corta. Muchos tenian en las caras pequeñas gotitas cayendo por de la frente. Casi todos iban abanicándose con lo que habían pillado más a mano. Y ninguno iba sin resoplar y quejándose. Cuando estábamos ya todos dentro situados en nuestros puestos las puertas se cerraron haciendo imposible la vuelta atrás y escapar de allí. Empezaba mi infierno.
Rezaba para que no se subiera más gente a ese vagón. Procuraba no agarrarme a ningún sitio ya que todo ardía. Además esa horrible sensación de cuando te agarras a una barra del metro y sientes que esta caliente porque alguien estuvo agarrado ahí no quería sentirla añadida.
Lo peor estaba por llegar. En una de las estaciones se subió un digamos personajillo de unos veinte años vestido de rapero incluyendo gorra y pantalones caídos mostrando el gusto de su madre en ropa interior. Éste llevaba una mochila, que en sus buenos tiempos debía de ser azul con algún mensaje en inglés que él jamás entendería que parecía contener algún cuadernillo que le habría mandado su profesor de lectura de nivel medio (o lo más probable es que llevara un folleto de alguna tienda o alguna revista de esas en la que salen señoritas disfrutando de una tarde sintiendo el aire en todo centímetro de su piel). Éste al meterse en el vagón puso la cara que todos ponían al entrar soltando un uff mezclado con una mueca de sufrimiento. Aunque este a su vez parecía que estaba disfrutando de la situación. Se colocó de espaldas a mí y de frente a la puerta, cosa que me permitió observar que su pelo hacia muchas semanas que no veía el agua. Mi estómago estaba dándome avisos.
Una señora que estaba con la miraba perdida se estaba acercando a la puerta para bajarse en la siguiente estación. Tenía el pelo mojado y la cara muy arrugada. Me pregunté cuanto tiempo debía llevar en aquel vagón para llegar a ese grado de deshidratación. El personajillo al verla sonrió y se puso a abanicarla con su maravillosa mochila de contenido misterioso. Cosa que me hizo soltar una pequeña mueca que creo que quería ser una sonrisa.
Pero tras cerrarse las puertas el ambiente cambió. La cara de un señor que estaba al lado de la puerta se transformó. Las luces temblaron. ¿Qué pasaba? Al momento lo descubrí. Era lo peor que podía pasar ahí. No podía ser. En ese momento, ¡¡en ese lugar noooooooooooooooooo!!.
Un gran olor a pedo podrido. Su dueño debía estar orgulloso de su creación. HP.
Empecé a abanicarme más fuerte para evitar respirar aquel aire contaminado con esa peste. Buscaba al culpable. La tenía que pagar. Rápidamente me di cuenta de quién había sido. El único que estaba de espaldas: el personajillo. Decidí abanicar el aire que venia del lugar de origen de la peste rápidamente mientras que con la otra mano me tapaba la nariz. Por el olor el personajillo no debía de ser humano. Mis perros echan mejores pestes. Una chica neozombi*, que parecía que no iba con ella el calor ya que estaba inmersa en su móvil, me miró y me puso una cara de sí, yo también lo he olido y se quien es el propietario con una pequeña sonrisa mientras lo tuiteaba. Algo que después me hizo pensar: ¿seria ella la culpable de aquel perfume? Un misterio que nunca se resolverá.
Esa experiencia nunca se me olvidará. Incluso supera al día en el que fui en un vagón con una avispa que queria dar amor estival a todo viajero.
Supongo que la empresa de transporte público añade estas distracciones para justificar el precio. Ya que están pues añaden diversión y entretenimiento cuando no es añadida por los trovadores del metro.

Usa otro transporte que no sea público, es por tu salud. Es por la de todos.

¡Feliz época estival!


*neozombi: nueva especie evolucionada del homo sapiens que solo vive para y por su smartphone.

He de aclarar que para mí no existe la primavera ya que en Madrid se pasa del frío intenso al calorazo directamente. Por eso la llegada de la estación estival se produce cuando llega el calor en mitad de la primavera a mi entender. 

viernes, 13 de enero de 2012

Las cuatro graciosas

Hay muchos dichos, refranes y teorías/leyes sobre la vida. Que yo sepa he podido comprobar la mayoría. Pero esa tarde pude comprobar varios en poco tiempo. El primero el de vísteme despacio que tengo prisa. Llegué apresuradamente al Metro, como no la Ley de la Máxima Jodienda estaba en su más alto nivel y no encontraba mi bono para pasar por los torniquetes. Así que me toca cachearme bien a fondo hasta recordar que lo llevaba en el abrigo guardado en un bolsillo de esos tan pequeños que misteriosamente entra perfectamente pero sale lo más difícil posible el bono.
Cuando ya paso los tornos escucho que el tren ya ha llegado. Aumento la velocidad pero lo justo porque siempre se ponen por medio esas escaleras interminables que son el símbolo del Metro. Así que no me la juego a perder más tiempo y entro a lo loco en el último vagón. Por suerte no había mucha gente, de momento. Me coloco en donde está la puerta del conductor, en medio para no tener la necesidad de agarrarme ya que después seguramente se petaría y no me dejarían ni respirar.
Observo bien al ganado que viaja en el vagón: gente con caras de desear llegar a casa pese tener que aguantar a la parentela, niños con muchas ganas de hacer los deberes, y demás gente varia para darle mas toque multicolor al vagón. De pie como yo iban unos cuatro que ya no cumplían los 20, pendientes cada uno de sus libros, teléfonos, periódicos, libros electrónicos y consolas portátiles. Alguno realmente con cara de tonto al superar un nivel de su juego favorito o al leer la programación de la televisión que es un puro chiste. Me sentía realmente la dominadora del vagón desde mi posición.
Pasadas unas cuantas estaciones, el vagón se iba llenando de más gente pero por suerte mi sitio se mantenía despejado y podía seguir leyendo el periódico del compañero de viaje anónimo. Lo sé, no se debe hacer eso, pero es muy cómodo. Cuando todos estábamos a nuestros menesteres la puerta se abrió y dejando entrar a cuatro “chicas” muy monas, todas muy alegres hablando “ bajito”.Vamos lo que es un gallinero.
Los treintañeros por unos instantes dejaron sus cacharros para observarlas bien, pero para sorpresa mía no estuvieron mucho tiempo pasando revista. Tal vez era mas interesante lo que ponía en sus cacharros, pero la razón la descubriría un rato después.
Lo primero que me llamo la atención de ellas y lo más visible fue que una de ellas que era como mínimo de un 1,80 de altura y rubia. Debía de ser la típica chica nórdica con la tez blanca y gigante. Lo pude comprobar cuando soltó palabra con su... digamos que suave su voz no era. Ahí empecé a dudar si en su DNI pondría que nació con nuez y algún que otro extra de serie. La chica nórdica se puso delante mía acorralándome entre la pared y el chico del móvil, al cual le entró tos repentina y una rinitis aguda que por lo que me dieron ganas de ofrecerle un pañuelo para que parara de moquear y para parar algún virus no fuera por mi. Temí por mi salud, tanto por ser contagiada de un virus treintañero como de ser aplastada por un... digo una chica nórdica.
Cuando pude acomodarme al poco espacio que tenía me pude fijar más en el resto de las componentes del gallinero de las cuatro. Una de ellas había tomado mucho el sol o sus padres (o al menos uno) no era de tez blanca. Contaba que había ido a un casting en el que pedían gente extranjera y al ser posible con acento. Había tenido suerte, era lo que buscaban. Pero yo seguí sin poder verla bien hasta que el... y dale, la chica nórdica se apartó un poco. Entonces descubrí que no eran cuatro chicas monas, resulta que eran tres chicas monas (vamos a contar con la chica nórdica pese a mis dudas) y una chica que había tomado mucho el sol. Tras el susto y alguna que otra risa interior maliciosa me fui a fijar a la otra chica que iba pegada al chico/a nórdico/a (dicho así no me equivocaré). No podía ir más de mujer de dudosa re-puta-ción. Como abrigo llevaba el típico de pelo con el estampado de leopardo, unos shorts muy shorts vaqueros que dejaban ver una malla short azul eléctrico que hacían juego con las medias. Los zapatos de por lo menos 10cm de tacón negros, cosa que le hacía ser de mi mismo tamaño. Y lo poco que podía dejar ver su abrigo llevaba una blusa azul oscuro con topos negros de manga a los hombros. Para rematar el look una diadema hecha con la misma tela de la blusa. Preciosa, soy su madre y no la dejo salir... nunca. A todo esto hay que añadir que su pelo era rojo con tirabuzones. De bote por supuesto. Un poema andante.
En esto que hay frenazo fuerte y todos nos tambaleamos. Para mi mala suerte recibo un pisotón de la chico/o nórdico/a. Me pide perdón con su.. peculiar voz. Aguantándome la risa y sin poder evitar mirarla la cara de sin duda nórdica/o digo que no pasa nada.
La poema andante se agarraba fuertemente a la chico/a noruego/a. No sé si por no poderse agarrar a una barra evitando caerse por otro frenazo o por que era algo más que amiga del otro/a. Mientras su conversación intelectual continuaba:
 -Pues sí chica, la vi el otro día y ¡qué horror! (más del que tengo yo al veros no creo) Está horrible. ¡¡¡Tú imaginate que pesa 40 kg y mide 1.70m!!! ¡Claro, al lado suya parezco una niña!-cuenta la poema andate.
 -¡¡Qué me dices!! ¿Y cuántos años tiene? (pregunta trampa atención)-pregunta la que había tomado mucho el sol
 -Pues creo que cuatro años menos que yo–contesta la poema andante.
 -Mm ¿cuántos? ¿24?- pregunta la anónima que la chico/a no me dejaba ver
 -Que va tía, 34.-dice la poema andante mientras las otras ponían cara de asombro.
Y después de esto pasaron de ser las tres chicas monas y una que había tomado mucho el sol a mujeres y una que había tomado mucho el sol. Continuaban con su gran conversación:
 -Joe, tía. Entonces es verdad eso que dicen que pasa con los años. Que unas se ajamonan y otras se amojaman.-dice la poema andante. Cosa que me hizo pensar... si ya estás ajamonada, ¿cuándo envejeces te ajamonas más?
 -Bueno chicas (cuando lo fuerais) nos iremos a por chicos? (¡¡asaltacunas!!)-pregunta a la que no consigo ver
 -¡Pero tía! (debían de ser familia por lo visto). ¡Que yo tengo un Fuckencio! Ya no puedo hacer eso... -contesta la poema andante.
Todas se quedaron con cara de pena, ya no podían ir de caza (muchas les da a esto un +1, así tocan a más presas por cabeza)
En esto que en una de las estaciones el treintañero del periódico se baja del vagón no sin perder ojo de las mujeres. Cosa de la cual me aproveché para tener más espacio y visualizar a la última componente del gallinero. Cuando la vi me dio un escalofrío. Me vinieron a la cabeza imágenes de brujas y caballos tras verla. Era alta, más que la poema andante pero mucho menos que la chico/a nórdica. También rubia pero con el pelo más tirando a un estropajo que a la seda. Y ya respecto a su aparente edad... digamos que la joven del grupo era el poema andante.
Así que tras ver a todas individualmente se convirtieron en las cuatro mujeres simplemente.
Las apariencias engañan o más en este caso es la teoría del efecto de las animadoras. En conjunto son guapas pero por separado eliminan las ganas de volver a mirarlas. Y a esas mujeres habría que decirlas que aunque la mona se vista de seda... mona se queda.

¡Viva el jamón!

sábado, 22 de octubre de 2011

héroes anónimos

En esto que me metí en la boca del metro de Argüelles. Desde el primer día que estuve en ella la tomé manía. Lo primero por sus escaleras mecánicas, seis seguidas no es algo agradable. Y más cuando se tiene prisa por llegar. En las tres primeras dices, vale, te lo perdono diseñador de estaciones de metro. Pero cuando llegas a las sexta es para buscarse un cuchillo y ala, a cargarse al inventor. Odio, resquemor interior…. Mm me voy las ramas. La historia empieza ahí,en esa estación. Tras bajar por las escaleras vi que el tren estaba dejando entrar a los últimos pasajeros para empezar su trayecto. Así que ,hala, a correr piernas. Pero como la ley de la máxima jodienda siempre esta ahí acechando, perdí el tren. Por lo tanto a esperar maja. La suerte hizo que el siguiente tren viniera pronto, unos seis minutos mas o menos. Cuando al fin llega nadie se me iba a poner delante. ¡¡¡Yo primera gentucilla!!!
Tras varias paradas llego a Alonso Martínez para hacer trasbordo. Oiga, no se lo pierda un trasbordo de seis minutos... Parecía que la suerte me acompañaba ya que el tren no se hizo esperar mucho. Me puse al principio del tren, como siempre para tomar la salida que mejor me conviene. Pero vaya, hora punta: las 14 horas. Todos con caras hambrientas, cabreadas y otros de no se donde vivo no sé a donde voy, socorro. Mezclados con unos cuantos chiquillos y alguna que otra sillita de bebé que no hacen más que incordiar y ocupar sitio. No es que esté en contra de ello, solo que para ahorrar espacio que pillen a los niños en brazos y plieguen las sillas. Es una sugerencia, como pone en las cajas de comida precocinada, señoras y señores.
Por lo tanto, al estar todos apretujados me toca ponerme pegada a la pared y agarrarme a la única barra “libre”. Sin darme cuenta me pego a alguien demasiado. En esto que miro a quien estoy agobiando aún más: un chico alto con una mochila que probablemente volvía de la uni. Me sonríe. Algo de agradecer. No sé si lo hacía por educación o porque realmente no le importaba que le dejara poco espacio vital. Aquel vagón, estaba empezando a ser una sauna. Aunque creo que más bien era ese rinconcito donde yo estaba. Sentía mis mejillas acaloradas. De repente el tren pega un frenazo. De esos en los que si te fijas, a todos los pasajeros se les va la cabeza a la vez hacia el mismo sentido, con caras impasibles, otros con caras de mátenme y otros directamente emitiendo gruñidos por la falta de fuerzas para maldecir al conductor. En ese frenazo, pierdo el equilibro y me pego aún más al chico, este con su mano me sujeta. ¡Mi héroe!. A lo largo del viaje, esa mano salvadora se fue convirtiendo el algo más.  Me iba tocando la cintura. Pensé que no quería que me volviera a caer tras un frenazo, para que luego digan que no hay caballeros. Pero es que la otra mano también quería participar. Una de mis manos todo el tiempo estaba ayudándome para no caerme agarrada a la barra que estaba delante del chico. Cosa que no le dejaba mucho espacio a este para moverse. Por lo tanto que cuando quería cambiar de canción en su ipod no podía evitar tener que rozar mi brazo. Curiosamente lo hacia despacio y muy a menudo. Una de esas veces fue una acaricia que me hizo recorrer por todo mi cuerpo una pequeña corriente eléctrica y un poco de calor en mi mejillas. Eso sí, su otra mano seguía pegada a mi cintura. Parece que había tomado buen sitio para pasar el viaje.
Cuando íbamos pasando las estaciones el vagón se fue vaciando. Iba quedando más espacio pero aquella mano me hacia quedarme en ese rinconcito. Era agradable sentirse protegida. Seguían pasando las estaciones. Quedaba una para que fuera la mía... ¿A dónde iría mi héroe?
Al fin llego a mi estación, ya me tengo que alejar de esa mano. Pero ante mi sorpresa el chico también se prepara para salir. Resulta que mi héroe vive en mi barrio. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Vendrás conmigo? ¿Te doy mi feobuk?  Se abren las puertas. Me deja pasar a mi primero, sonrío. Tomo la salida de la derecha. Él se para. Me mira y….  gira a la izquierda.
Así es, te pueden sobar todo lo que quieran pero luego no te dan ni un hasta luego.          
 ¡¡Sin vergüenzas!!


Dedicado a la vuelta de mi creatividad de guionista de telenovela colombiana

jueves, 20 de octubre de 2011

1€

¿Entonces se ha instalado el tdt (es decir un poco d civilización) en el pueblo?-pregunta la sra C. por teléfono a los antenistas.
-Muy bien esta tarde misma te vas con tu padre a comprar el tdt para allá.
-Sí señora!-cualquiera le dice que solo me apetece tocarme las narices y pasar la última tarde en Madrid en internet…arg
-¿Qué linea hay que coger?-pregunto a mi padre
-Pues no se…esas cosas las sabe tu madre…-bien empezamos.
Nos disponemos a coger el autobús que nos lleva al gran centro comercial verde que está a menos de diez minutos de mi casa en coche, pero como esta muy bien aparcado pues ala a gastar bonotransporte. Antes me voy a recargar el móvil porque preveo un gran gasto en sms ya que es mi único medio de  comunicación en la semanamartirio. Mi padre me espera fuera por si acaso le pido dinero o peor, le hagan comprar algo en el estanco. Salgo con mi melodía discreta cuando veo que el autobús se nos escapa. Menos mal que es buena persona (y que no tiene otra cosa que hacer) el conductor y para al verme levantar la mano. Reviso a los viajeros: viejas y dos jóvenes de no más de 16 años (raro en esa linea de bus ya que parece pertenecer a la tercera edad).
Tras un viajecito escuchando la gran teoría sobre como beber y aguantar la resaca al día siguiente, llegamos al gran centro comercial verde.
-¿¿Y por dónde se entra??
-Pues claramente donde esté el negro vendiendo "la farola".-
Ahora tocaba una de las grandes decisiones de la tarde: ¿¿qué compramos primero, los encargos de la sra C. o el tdt??. Bien, primero los recados (que en principio era tan solo cosas para mi uso y disfrute: suavizante para el pelo, crema para manos, que al final se convirtieron en: suavizante para el pelo, crema para manos, y dos cajas de pañuelos con loción suavizante. Un encargo capicua, empieza por suavizante y termina por suavizante…) Después de la odisea de encontrar todo yo sola, porque mi padre iba mirando hacia arriba, que alguno pensaría que sería para hacerse el despistado pero no, es su deformación profesional mirando la instalación luminaria. Aviso a mi guardaespaldas para dirigirnos a por el deseado tdt.
-¿¿Pero oye, aquí venden esas cosas?? ¿¿Estas segura??-pregunta desconfiado
-Joder pues claro!! ¿¿Qué te crees que te he traído aquí para comprar mis asuntillos??anda sigue caminando
Al rato de recorrer medio hiperc... ¡¡huy casi lo digo!! Pues eso, al rato de  recorrer el centro comercial hijo del gran verde, empecé hasta a pensar que no habría lugar para tecnología allí. Pero al ver un montón de gente cerca de televisiones volvio mi fe en el gran hijo del gran verde hp… La explicación de tanta gente en esa zona era que justo ese dia era en el que la tv analogica moria para dejar camino a la tdt. Vamos que toda esa gente eran a los que les habia pillado sin aparatejo en casa para ver la tv. Pringados.
-Bien. ¡¡Mira que tv hay!!a ver, a ver..
-¡¡Hemos venido a por el tdt así que dejate de mirar tv!!-digo a mi guardaespaldas
Observamos durante unos minutos la gama de tdt de la entanteria. Aja. El que queriamos (más barato posible que estaba en oferta) aparece diez euros más caro... mmm. ¡Ese no es joe! ¡¡casi nos timan los jodios verdes!!
-¡¡Hay que buscarlo donde la gente se apelotona!! ¡¡ALLI!!-
Al fin conseguimos el deseado tdt. ¿Bien y ahora? A por el euroconector
-Pero... ¿¿no teníamos uno de sobra??
-¡¡Que no joe!! mira compra ese. ¡¡Es muy barato y ya está!!
-¿¿Y las tv?? vamos a verlas....
- ¡¡Que no!! ¡vamonos ya!
Y ahora la odisea de buscar las cajas rapidas de menos de diez articulos: 2, 3, 4, 5, 6, 7. Bien menos de diez.
-45€-dice la cajera
-¿¿Pagas tu o yo??
-Yo. Tengo un billete de 50
Bueno me quedan 5 para mi... ¡¡¡chupyy!!! ¡¡¡para la saca!!! Buscando la salida nos cruzamos con dos chicas de unos quince años cogidas de la mano y superfelices.
-Pues pronto empiezan ya...joe-afirma mi guardaespaldas
Tras aceptar la teoria nos vamos a la parada del bus.
-¡¡Pilas!!
-Yo no vuelvo. Habrá en casa.
-No no, no. Compramos en el día pilas baratas y ya esta. Para estar seguros.
-Que no. Le pregunto a mama esemeseándola.
-Da igual pregunta. Pero compramos pilas
Llegamos al querido Dia... petado. Qué tendrán las pilas de ahí para querer comprarlas. Me  pongo al lado de la puerta de la tienda para esperar a que las compré mi padre.
-Oye, dame los 5€.
-joooo... ¡¡¡mis 5!!! bueeno toma... ¡¡pero me devuelves lo que sobre!!
Espero. Espero. Espero.
-Ya está. Toma lo que ha sobrado.-me acerca la mano con el dinero sobrante.
-¿¿1 euro???

creo que las pilas costaron menos de 4€ y el dinero restante se lo quedó como pago

un hilo

Próxima estación islas flipadas
Le doy al botoncito ese que se enciende y se pone amarillo para abrir la puerta. Salgo tras abrirse las puertas y me dirijo hacia la escalera mecánica para salir del andén. Mientras ando noto una presencia, oigo unos pies arrastrándose detrás d mí... Acelero para subirme a la escalera lo antes posible para ver al perseguidor e intentar escaparme. Y entonces veo a un yayo que creo que quiere adelantarme para ir el primero en la escalera, pero no. Me mira, y:
-Oye, mira no quería hacerlo por si pensabas que te estaba acosando pero... tienes 1 hilo suelto en la espalda
-??-entonces reacciono y me miro atrás
-¿¿No puedes quitártelo?? Espera que ya lo hago yo.  ¡¡Oo!! Míralo- me dice enseñándome el pequeño hilo
-Mmm… será de la bufanda.
-¡¡No, no!! ¡¡Es rosa!! No puede ser de la bufanda. ¡¡Ten cuidado que pude ser de algo que esté descosiéndose!!
-Eee... vale... será de otra persona a lo mejor
-AAAAAAAAAAAAAAAAA...eso será… sí....
-Esto...muchas gracias… (Por quitarme el hilo y no ser un acosador que arrastra los pies)
-¡¡¡Muchas de nada!!!
Corre, corre, corre, corre sal del metro a tierra segura...


Para que luego digan que usemos el transporte publico…¡¡¡qué miedo!!!

FRASES QUE SE DICEN EN LA BIBLIOTECA…

-ahí no...
-aaaaa...
-tengo la mano fría… ¿¿me la calientas??
-¿¿a que te froto??
-no te voy a calentar...
-instintos....asesinos se despiertan en mí
-no me sobes
-he tocado algo que no debía tocar...
-me da miedo
-hace ruidos raros...muuuuuuuuy raros...
-me siento mal...
-mm que calentita estas...
-¿¿por qué te pegas a mi??
-ese nos esta mirando...
-sssssssssssssssssssssssh silencio silencioso