Bueno esta vez llegue a mi hora y no tuve que esperar mucho tiempo. Pero si lo justo para descubrir que cambian las revistas cada semana. Tenían la revista de la tipeja esa de la nariz torcida que se supone que está más operada que la ex de los Ferrero rocher y la reina de los azulejos, pero que tan solo han conseguido crear al nuevo monstruo de Frankestein. Eso si, como en la sala de espera hay también hombres han añadido a la diversidad de revistas lectura sobre motor y deportes. Si esque piensan en todo, menos en la comodidad en la sala de espera. Después de analizar la lectura, analizo a las personas sentadas que esperan a que les apañen los dientes. Nada fuera de lo común. Pero de una de las salas donde te hacen los presupuestos y la pelota para que te arregles hasta la ultima muela, sale dos chicas muy risueñas. Jopetas ni que les hubiera atendido el cacho de tío bueno que me atendió a mí (cada vez que le recuerdo... ¡ay omá!). Saco en conclusión que no eran risueñas esque eran un poco gilipollas... Estas se acercan a otros dos chicos que estaban sentados con cara de aburridos:
-Venga churri vámonos- dice una de ellas a uno de los chicos. Mientras el chico la mira con cara de cállate que me avergüenzas. Pobre me dio pena.
-¿Lourdes?- oigo vagamente decir a la chica con cara de soy superfelizjodete.
Era mi turno al fin. Bueno a ver que toca hoy. Me dirijo hacia la cabina donde está esa silla donde me quedó dormida, así que cuando tenga dinero me compraré una para mis siestas. Nada más entrar oigo la voz de la loca de mi dentista:
-¡Hola! ¿Qué tal todo?- Me pregunta sin esperar respuesta, porque inmediatamente pasa al tema importante- ¿qué te toca hoy?- Jopetas pues si no lo sabes tú...-y ya empieza con sus monólogos:
-Bien, vamos manos a la obra, ¿necesitaré ayuda?...sí, sí...porque si no acabamos tarde... ¿a quién llamo? Paquita o Juanita, ¡¡¡venid alguna!!!- que bien echaba de menos los gritos...
Entonces se acerca a mí, que ya estaba tumbada en esa silla y pensando en qué tipo de música estaba escuchando, y me muestra un molde de escayola mis dientes con el aparatejo que me va a poner.
-Mira esto, es lo que toca hoy ponerte. ¡¡Y mira esto!! ¡¡¡Tengo tu otro molde de los dientes de abajo!! Uy fíjate como se nota que están más juntitos. ¿¿Quieres los moldes??- ¿¿cómo no los voy a querer??Qué preguntas...
Al fin viene la tal Juanita, la que es de los barrios de los marrones.
-Oooo... qué nostalgia... esa música me trae recuerdos de mi mamá.- en esto que me esfuerzo en escuchar la música que suena... ♫♫´caxito cachito...cachito míoooooo....´♫♫
-Pues hija esa canción es del año el pum...Y creo que el cantante esta criando malvas-dice la dentista mientras se las apaña para ponerse la mascarilla para evitar que sus gérmenes lleguen a mí- Y ya no te digo su hija...que está ya bastante talludita- tras ésta frase se me escapa una carcajada- Pues sí pues hija....no te rías que está más vieja que yo...-tras esta frase no se m ocurrió reírme porque podría sufrir algún dolor innecesario en mi boca en venganza suya.
-¡¡¡¡Aaaaaachússsss!!!!- ¡¡¡nooooooooooooo!!! La loca de la dentista estornudando...en ese momento celebro el día que nació el hombre que gran invento la mascarilla (que seguro que fue hombre por la presión de su mujer harta de que le estornudara encima y le llegaran todos los gérmenes).
-Ay hija... mira he puesto el disco al 5 y no lo oigo. Esque estoy más sorda que hace tres semanas. Antes era sorda a ratos... pero ahora lo soy siempre. Fíjate, que el otro día en mi casa sonaba el teléfono y yo no me enteraba, y mis hijos estaban ahí chillándome. Lo que te digo, sorda total.
-¿¿Y cómo eso de sorda a ratos??-pregunta la marroncita sin ninguna esperanza de recibir aclaración.
En esto que me están colocando el cacho barra metálica y me pregunta la dentista, sin venir a cuento porque creía que ese tema ya había pasado:
-¿¿Y tú que te creías??¿¿Qué la música que suena es de los 40 principales??-y claro, yo intento responder con una especie de gruñido negándolo- ¿¿Cómo??¿¿Que sí???- repito el gruñido esta vez más fuerte e intentando que suene a una negación-¡Aaaaa!¡¡¡Claro!!!Porque en esa cadena no ponen esa música. Esque verás- ya empezamos con sus historias- estoy harta de esa cadena porque estoy en casa y mis hijos la ponen, y llego aquí y ala, a escucharla otra vez. Esque cansa. Así que hoy me he traído el disco de ese cantante.-si ya claro, pensé que la música era de los 40...¡¡¡pero de los años 40!!!
En fin... luego dicen que han inventado una nueva forma de ir al dentista...si claro una nueva forma de martirio poniendo esos discos y además al máximo de volumen porque la dentista esta sorda.
-bueno, pues ya estas hija. Ala venga a por la cita para ponerte el aparato arriba. ¡¡¡Adiós!!!
-¡¡¡¡ADIOS!!!!-respondo con voz muy gritona para que me oiga. Entendí entonces porque muchas veces me ignoraba.
Pero se gira y se va hacia la cabina...y vuelve con mis moldes de la boca...¡¡chupy!! Cualquiera que me vea con eso por la calle se va a creer que he matado a alguien y llevo su dentadura...
Ahora cada vez que como algo me acuerdo de la sorda... ¡¡dolorrrr malditaaaaaaaaaaaaaa...!!
En conclusión lo único bueno de esa tarde fue que conseguí los moldes de mis dientes para hacerles fotos tétricas... Además aprendí que en tres semanas te puedes quedar sorda y que tus gustos musicales en unos años serán para los jóvenes una castaña...
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