sábado, 22 de octubre de 2011

héroes anónimos

En esto que me metí en la boca del metro de Argüelles. Desde el primer día que estuve en ella la tomé manía. Lo primero por sus escaleras mecánicas, seis seguidas no es algo agradable. Y más cuando se tiene prisa por llegar. En las tres primeras dices, vale, te lo perdono diseñador de estaciones de metro. Pero cuando llegas a las sexta es para buscarse un cuchillo y ala, a cargarse al inventor. Odio, resquemor interior…. Mm me voy las ramas. La historia empieza ahí,en esa estación. Tras bajar por las escaleras vi que el tren estaba dejando entrar a los últimos pasajeros para empezar su trayecto. Así que ,hala, a correr piernas. Pero como la ley de la máxima jodienda siempre esta ahí acechando, perdí el tren. Por lo tanto a esperar maja. La suerte hizo que el siguiente tren viniera pronto, unos seis minutos mas o menos. Cuando al fin llega nadie se me iba a poner delante. ¡¡¡Yo primera gentucilla!!!
Tras varias paradas llego a Alonso Martínez para hacer trasbordo. Oiga, no se lo pierda un trasbordo de seis minutos... Parecía que la suerte me acompañaba ya que el tren no se hizo esperar mucho. Me puse al principio del tren, como siempre para tomar la salida que mejor me conviene. Pero vaya, hora punta: las 14 horas. Todos con caras hambrientas, cabreadas y otros de no se donde vivo no sé a donde voy, socorro. Mezclados con unos cuantos chiquillos y alguna que otra sillita de bebé que no hacen más que incordiar y ocupar sitio. No es que esté en contra de ello, solo que para ahorrar espacio que pillen a los niños en brazos y plieguen las sillas. Es una sugerencia, como pone en las cajas de comida precocinada, señoras y señores.
Por lo tanto, al estar todos apretujados me toca ponerme pegada a la pared y agarrarme a la única barra “libre”. Sin darme cuenta me pego a alguien demasiado. En esto que miro a quien estoy agobiando aún más: un chico alto con una mochila que probablemente volvía de la uni. Me sonríe. Algo de agradecer. No sé si lo hacía por educación o porque realmente no le importaba que le dejara poco espacio vital. Aquel vagón, estaba empezando a ser una sauna. Aunque creo que más bien era ese rinconcito donde yo estaba. Sentía mis mejillas acaloradas. De repente el tren pega un frenazo. De esos en los que si te fijas, a todos los pasajeros se les va la cabeza a la vez hacia el mismo sentido, con caras impasibles, otros con caras de mátenme y otros directamente emitiendo gruñidos por la falta de fuerzas para maldecir al conductor. En ese frenazo, pierdo el equilibro y me pego aún más al chico, este con su mano me sujeta. ¡Mi héroe!. A lo largo del viaje, esa mano salvadora se fue convirtiendo el algo más.  Me iba tocando la cintura. Pensé que no quería que me volviera a caer tras un frenazo, para que luego digan que no hay caballeros. Pero es que la otra mano también quería participar. Una de mis manos todo el tiempo estaba ayudándome para no caerme agarrada a la barra que estaba delante del chico. Cosa que no le dejaba mucho espacio a este para moverse. Por lo tanto que cuando quería cambiar de canción en su ipod no podía evitar tener que rozar mi brazo. Curiosamente lo hacia despacio y muy a menudo. Una de esas veces fue una acaricia que me hizo recorrer por todo mi cuerpo una pequeña corriente eléctrica y un poco de calor en mi mejillas. Eso sí, su otra mano seguía pegada a mi cintura. Parece que había tomado buen sitio para pasar el viaje.
Cuando íbamos pasando las estaciones el vagón se fue vaciando. Iba quedando más espacio pero aquella mano me hacia quedarme en ese rinconcito. Era agradable sentirse protegida. Seguían pasando las estaciones. Quedaba una para que fuera la mía... ¿A dónde iría mi héroe?
Al fin llego a mi estación, ya me tengo que alejar de esa mano. Pero ante mi sorpresa el chico también se prepara para salir. Resulta que mi héroe vive en mi barrio. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Vendrás conmigo? ¿Te doy mi feobuk?  Se abren las puertas. Me deja pasar a mi primero, sonrío. Tomo la salida de la derecha. Él se para. Me mira y….  gira a la izquierda.
Así es, te pueden sobar todo lo que quieran pero luego no te dan ni un hasta luego.          
 ¡¡Sin vergüenzas!!


Dedicado a la vuelta de mi creatividad de guionista de telenovela colombiana

jueves, 20 de octubre de 2011

1€

¿Entonces se ha instalado el tdt (es decir un poco d civilización) en el pueblo?-pregunta la sra C. por teléfono a los antenistas.
-Muy bien esta tarde misma te vas con tu padre a comprar el tdt para allá.
-Sí señora!-cualquiera le dice que solo me apetece tocarme las narices y pasar la última tarde en Madrid en internet…arg
-¿Qué linea hay que coger?-pregunto a mi padre
-Pues no se…esas cosas las sabe tu madre…-bien empezamos.
Nos disponemos a coger el autobús que nos lleva al gran centro comercial verde que está a menos de diez minutos de mi casa en coche, pero como esta muy bien aparcado pues ala a gastar bonotransporte. Antes me voy a recargar el móvil porque preveo un gran gasto en sms ya que es mi único medio de  comunicación en la semanamartirio. Mi padre me espera fuera por si acaso le pido dinero o peor, le hagan comprar algo en el estanco. Salgo con mi melodía discreta cuando veo que el autobús se nos escapa. Menos mal que es buena persona (y que no tiene otra cosa que hacer) el conductor y para al verme levantar la mano. Reviso a los viajeros: viejas y dos jóvenes de no más de 16 años (raro en esa linea de bus ya que parece pertenecer a la tercera edad).
Tras un viajecito escuchando la gran teoría sobre como beber y aguantar la resaca al día siguiente, llegamos al gran centro comercial verde.
-¿¿Y por dónde se entra??
-Pues claramente donde esté el negro vendiendo "la farola".-
Ahora tocaba una de las grandes decisiones de la tarde: ¿¿qué compramos primero, los encargos de la sra C. o el tdt??. Bien, primero los recados (que en principio era tan solo cosas para mi uso y disfrute: suavizante para el pelo, crema para manos, que al final se convirtieron en: suavizante para el pelo, crema para manos, y dos cajas de pañuelos con loción suavizante. Un encargo capicua, empieza por suavizante y termina por suavizante…) Después de la odisea de encontrar todo yo sola, porque mi padre iba mirando hacia arriba, que alguno pensaría que sería para hacerse el despistado pero no, es su deformación profesional mirando la instalación luminaria. Aviso a mi guardaespaldas para dirigirnos a por el deseado tdt.
-¿¿Pero oye, aquí venden esas cosas?? ¿¿Estas segura??-pregunta desconfiado
-Joder pues claro!! ¿¿Qué te crees que te he traído aquí para comprar mis asuntillos??anda sigue caminando
Al rato de recorrer medio hiperc... ¡¡huy casi lo digo!! Pues eso, al rato de  recorrer el centro comercial hijo del gran verde, empecé hasta a pensar que no habría lugar para tecnología allí. Pero al ver un montón de gente cerca de televisiones volvio mi fe en el gran hijo del gran verde hp… La explicación de tanta gente en esa zona era que justo ese dia era en el que la tv analogica moria para dejar camino a la tdt. Vamos que toda esa gente eran a los que les habia pillado sin aparatejo en casa para ver la tv. Pringados.
-Bien. ¡¡Mira que tv hay!!a ver, a ver..
-¡¡Hemos venido a por el tdt así que dejate de mirar tv!!-digo a mi guardaespaldas
Observamos durante unos minutos la gama de tdt de la entanteria. Aja. El que queriamos (más barato posible que estaba en oferta) aparece diez euros más caro... mmm. ¡Ese no es joe! ¡¡casi nos timan los jodios verdes!!
-¡¡Hay que buscarlo donde la gente se apelotona!! ¡¡ALLI!!-
Al fin conseguimos el deseado tdt. ¿Bien y ahora? A por el euroconector
-Pero... ¿¿no teníamos uno de sobra??
-¡¡Que no joe!! mira compra ese. ¡¡Es muy barato y ya está!!
-¿¿Y las tv?? vamos a verlas....
- ¡¡Que no!! ¡vamonos ya!
Y ahora la odisea de buscar las cajas rapidas de menos de diez articulos: 2, 3, 4, 5, 6, 7. Bien menos de diez.
-45€-dice la cajera
-¿¿Pagas tu o yo??
-Yo. Tengo un billete de 50
Bueno me quedan 5 para mi... ¡¡¡chupyy!!! ¡¡¡para la saca!!! Buscando la salida nos cruzamos con dos chicas de unos quince años cogidas de la mano y superfelices.
-Pues pronto empiezan ya...joe-afirma mi guardaespaldas
Tras aceptar la teoria nos vamos a la parada del bus.
-¡¡Pilas!!
-Yo no vuelvo. Habrá en casa.
-No no, no. Compramos en el día pilas baratas y ya esta. Para estar seguros.
-Que no. Le pregunto a mama esemeseándola.
-Da igual pregunta. Pero compramos pilas
Llegamos al querido Dia... petado. Qué tendrán las pilas de ahí para querer comprarlas. Me  pongo al lado de la puerta de la tienda para esperar a que las compré mi padre.
-Oye, dame los 5€.
-joooo... ¡¡¡mis 5!!! bueeno toma... ¡¡pero me devuelves lo que sobre!!
Espero. Espero. Espero.
-Ya está. Toma lo que ha sobrado.-me acerca la mano con el dinero sobrante.
-¿¿1 euro???

creo que las pilas costaron menos de 4€ y el dinero restante se lo quedó como pago

un hilo

Próxima estación islas flipadas
Le doy al botoncito ese que se enciende y se pone amarillo para abrir la puerta. Salgo tras abrirse las puertas y me dirijo hacia la escalera mecánica para salir del andén. Mientras ando noto una presencia, oigo unos pies arrastrándose detrás d mí... Acelero para subirme a la escalera lo antes posible para ver al perseguidor e intentar escaparme. Y entonces veo a un yayo que creo que quiere adelantarme para ir el primero en la escalera, pero no. Me mira, y:
-Oye, mira no quería hacerlo por si pensabas que te estaba acosando pero... tienes 1 hilo suelto en la espalda
-??-entonces reacciono y me miro atrás
-¿¿No puedes quitártelo?? Espera que ya lo hago yo.  ¡¡Oo!! Míralo- me dice enseñándome el pequeño hilo
-Mmm… será de la bufanda.
-¡¡No, no!! ¡¡Es rosa!! No puede ser de la bufanda. ¡¡Ten cuidado que pude ser de algo que esté descosiéndose!!
-Eee... vale... será de otra persona a lo mejor
-AAAAAAAAAAAAAAAAA...eso será… sí....
-Esto...muchas gracias… (Por quitarme el hilo y no ser un acosador que arrastra los pies)
-¡¡¡Muchas de nada!!!
Corre, corre, corre, corre sal del metro a tierra segura...


Para que luego digan que usemos el transporte publico…¡¡¡qué miedo!!!

FRASES QUE SE DICEN EN LA BIBLIOTECA…

-ahí no...
-aaaaa...
-tengo la mano fría… ¿¿me la calientas??
-¿¿a que te froto??
-no te voy a calentar...
-instintos....asesinos se despiertan en mí
-no me sobes
-he tocado algo que no debía tocar...
-me da miedo
-hace ruidos raros...muuuuuuuuy raros...
-me siento mal...
-mm que calentita estas...
-¿¿por qué te pegas a mi??
-ese nos esta mirando...
-sssssssssssssssssssssssh silencio silencioso

Jubilación Anticipada

Ya pasó un mes. Al fin tendría el aparato en los dientes de arriba…toda una vida esperándolo. Aunque claro, como todo hay que sufrir para conseguir algo que quieres y deseas. Joe que lloro y todo, qué bonito.
Como siempre me dirijo al dentista a mi hora, aunque casi no llego porque antes estaba en la siesta maravillosa. Lo primero que veo al llegar esque ya no están las recepcionistas que al verme me saludaban por mi nombre. Qué triste. Cambian más de empleados aquí que de bragas. Bien solo hay un paciente esperando. Pasa el tiempo, cinco, diez minutos…¡¡me cago en las muelas de los de aquí!!
-Lourdes pasa.-dice la que parece ser la otra nueva ayudante de mi querida dentista pena ya no es marroncito como la anterior.
M siento, bueno m tumbo en esa maravillosa silla d dentista. Sueeeño, me quedo dormida, ¡pero bueno! ¡¡Me han dejado sola!!....Viene la ayudante a colocarme el babero divino, me  pido uno para comer en casa y no mancharme la ropa, que toda parece un muestrario de lo que como a diario. ¡¡¡Ala me vuelve a dejar abandonada otra vez!!! Joe...
-¿¿Qué ya sabes a donde vas a ir de vacaciones??- ¡¡Dios que susto me da la jodía rubia!!
Vaya tocaste un tema muy delicado rubia.
-Pues mira a donde voy todos los santos veranos, al pueblo
-OOO!!¡¡Qué bien!! ¿No? ¿¿Y de donde eres entonces??-
-(A ver gilipollas, deja el tema o te tragas el babero) ¡¡NO!!¡¡Soy de Madrid!!(Y a mucha honra) Esque mis padres se compraron una casa en un pueblo de Ávila. Y m llevan allá.
-¡¡AAA!! ¿¿Pero tendrás allí a chicos no??-
-(¿¿ésta que se cree?? ¿¿Que tengo allí a muchos rollos??Creo que pregunta por si hay gente de mi edad amigables) Pues no. Hay gente mayor. (Y punto) esque es una zona muy aislada de la gente que había más o menos de mi edad se quedan en Madrid (porque son más listos que yo o porque sus padres les tienen puesto el chip de control)
-AAAM. Uy apoya bien la cabeza que vas a estar bastante rato aquí.
-Tranquila. Estoy acostumbrada
-aaa claro. ¿Y los dientes de abajo los tenias igual que arriba?
-(no era tan monstruo gracias) no abajo no me faltaba ningún diente
-aaaaa.
-¿¿quieres ver las marcas y llagas de mi lengua (rubia cotilla)??…
La conversación duró y duró… Hasta que vino mi dentista.
-¡¡Hola!!¿¿Que tal todo?? Bien vale.-pregunta y se auto responde- Hija perdona. Esque estoy muy solicitada-(vale, ¿qué quieres que te diga? ¿¿Que me esta haciendo un interrogatorio la tía esta rubia??)
-¡¡Aurora!!¡¡¡Te llama Juanita!!!-se oye  a lo lejos...mierda, la llaman otra vez
-¡OO vale! ¡¡Espera que estoy con una paciente!!-nunca mejor dicho. La paciencia es mi defecto...
-Bueno hija perdona. Esque me están llamando durante toda la tarde.-dice mirando a sus gafas mientras las sostiene-¡¡¡ME QUIERO JUBILAR!!!!¡¡¡PERO DE TODO!!!¡¡HASTA DE MADRE!!-ante ésta declaración me entra una risa incontrolable
-sí, mírala...como se rie!!
-sí claro como no es madre no sabe-(¡¡tu calla rubia interrogadora/cotilla!!No te metas en nuestras grandes conversaciones paciente-dentistaloca)
¡¡Ala, venga, a trabajar ya!!¡¡Que me quiero ir de aquí con los dientes alambrados!!
Se ponen manos a la obra. Rompen un abrebocas...ala, otro rato más buscando uno que sea del gusto de la dentista...¡¡Me quieren poner ya el puto aparato!!!
Bien continúan con la masilla y ruidos raros.
-GUAU, GUAU-Joe, ¿¿pero esto qué es??
-Ooo mira, un perrito-dice la dentista con un tono automático sin darse cuenta de lo que pasaba
-Pero…un momento…¿¿¿un perro aquí???Oye, ¿¿pero no se supone que no pueden entrar??De verdad…luego pasa lo que pasa….-sí... los recuerdos habituales como piedras marrones (mierdas en castellano) o como marcas de territorio que suelen dejar los perros… ¿Pero qué pasa? ¿Que un perro no tiene derecho a ir al dentista?
Pasa un ratillo, diversos ruidos, luces, herramientas en mi boca y…
-¡¡Bueno, pues ya esta!!Ala ya terminamos
¿¿De verdad??Con lo cómoda que estaba…
-¿¿Cuándo nos volvemos a ver??-pregunta con respuesta obvia ya que siempre la veo una vez al mes.

No olvidaré la tarde que llegué a las 19  y llegue a mi casa a las 20.30. Sobretodo por las llagas y porque no puedo comer cosas que antes podía comer sin dolores saltalágrimas…
-será un bonito trabajo-frase del tío bueno que me atendió el primer día aquel de septiembre de 2009…
-¿¿Para ti no??-
-No mujer... bueno si… pero ya verás, tendrás una sonrisa preciosa.
-Eso espero tío bueno….

Una Tarde En El Dentista 2

Bueno esta vez llegue a mi hora y no tuve que esperar mucho tiempo. Pero si lo justo para descubrir que cambian las revistas cada semana. Tenían la revista de la tipeja esa de la nariz torcida que se supone que está más operada que la ex de los Ferrero rocher y la reina de los azulejos, pero que tan solo han conseguido crear al nuevo monstruo de Frankestein. Eso si, como en la sala de espera hay también hombres han añadido a la diversidad de revistas lectura sobre motor y deportes. Si esque piensan en todo, menos en la comodidad en la sala de espera. Después de analizar la lectura, analizo a las personas sentadas que esperan a que les apañen los dientes. Nada fuera de lo común. Pero de una de las salas donde te hacen los presupuestos y la pelota para que te arregles hasta la ultima muela, sale dos chicas muy risueñas. Jopetas ni que les hubiera atendido el cacho de tío bueno que me atendió a mí (cada vez que le recuerdo... ¡ay omá!). Saco en conclusión que no eran risueñas esque eran un poco gilipollas... Estas se acercan a otros dos chicos que estaban sentados con cara de aburridos:
-Venga churri vámonos- dice una de ellas a uno de los chicos. Mientras el chico la mira con cara de cállate que me avergüenzas. Pobre me dio pena.
-¿Lourdes?- oigo vagamente decir a la chica con cara de soy superfelizjodete.
Era mi turno al fin. Bueno a ver que toca hoy. Me dirijo hacia la cabina donde está esa silla donde me quedó dormida, así que cuando tenga dinero me compraré una para mis siestas. Nada más entrar oigo la voz de la loca de mi dentista:
-¡Hola! ¿Qué tal todo?- Me pregunta sin esperar respuesta, porque inmediatamente pasa al tema importante- ¿qué te toca hoy?- Jopetas pues si no lo sabes tú...-y ya empieza con sus monólogos:
-Bien, vamos manos a la obra, ¿necesitaré ayuda?...sí, sí...porque si no acabamos tarde... ¿a quién llamo? Paquita o Juanita, ¡¡¡venid alguna!!!- que bien echaba de menos los gritos...
Entonces se acerca a mí, que ya estaba tumbada en esa silla y pensando en qué tipo de música estaba escuchando, y me muestra un molde de escayola mis dientes con el aparatejo que me va a poner.
-Mira esto, es lo que toca hoy ponerte. ¡¡Y mira esto!! ¡¡¡Tengo tu otro molde de los dientes de abajo!! Uy fíjate como se nota que están más juntitos. ¿¿Quieres los moldes??- ¿¿cómo no los voy a querer??Qué preguntas...
Al fin viene la tal Juanita, la que es de los barrios de los marrones.
-Oooo... qué nostalgia... esa música me trae recuerdos de mi mamá.- en esto que me esfuerzo en escuchar la música que suena... ♫♫´caxito cachito...cachito míoooooo....´♫♫
-Pues hija esa canción es del año el pum...Y creo que el cantante esta criando malvas-dice la dentista mientras se las apaña para ponerse la mascarilla para evitar que sus gérmenes lleguen a mí- Y ya no te digo su hija...que está ya bastante talludita- tras ésta frase se me escapa una carcajada- Pues sí pues hija....no te rías que está más vieja que yo...-tras esta frase no se m ocurrió reírme porque podría sufrir algún dolor innecesario en mi boca en venganza suya.
-¡¡¡¡Aaaaaachússsss!!!!- ¡¡¡nooooooooooooo!!! La loca de la dentista estornudando...en ese momento celebro el día que nació el hombre que gran invento la mascarilla (que seguro que fue hombre por la presión de su mujer harta de que le estornudara encima y le llegaran todos los gérmenes).
-Ay hija... mira he puesto el disco al 5 y no lo oigo. Esque estoy más sorda que hace tres semanas. Antes era sorda a ratos... pero ahora lo soy siempre. Fíjate, que el otro día en mi casa sonaba el teléfono y yo no me enteraba, y mis hijos estaban ahí chillándome. Lo que te digo, sorda total.
-¿¿Y cómo eso de sorda a ratos??-pregunta la marroncita sin ninguna esperanza de recibir aclaración.
En esto que me están colocando el cacho barra metálica y me pregunta la dentista, sin venir a cuento porque creía que ese tema ya había pasado:
-¿¿Y tú que te creías??¿¿Qué la música que suena es de los 40 principales??-y claro, yo intento responder con una especie de gruñido negándolo- ¿¿Cómo??¿¿Que sí???- repito el gruñido esta vez más fuerte e intentando que suene a una negación-¡Aaaaa!¡¡¡Claro!!!Porque en esa cadena no ponen esa música. Esque verás- ya empezamos con sus historias- estoy harta de esa cadena porque estoy en casa y mis hijos la ponen, y llego aquí y ala, a escucharla otra vez. Esque cansa. Así que hoy me he traído el disco de ese cantante.-si ya claro, pensé que la música era de los 40...¡¡¡pero de los años 40!!!
En fin... luego dicen que han inventado una nueva forma de ir al dentista...si claro una nueva forma de martirio poniendo esos discos y además al máximo de volumen porque la dentista esta sorda.
-bueno, pues ya estas hija. Ala venga a por la cita para ponerte el aparato arriba. ¡¡¡Adiós!!!
-¡¡¡¡ADIOS!!!!-respondo con voz muy gritona para que me oiga. Entendí entonces porque muchas veces me ignoraba.
Pero se gira y se va hacia la cabina...y vuelve con mis moldes de la boca...¡¡chupy!! Cualquiera que me vea con eso por la calle se va a creer que he matado a alguien y llevo su dentadura...
Ahora cada vez que como algo me acuerdo de la sorda... ¡¡dolorrrr malditaaaaaaaaaaaaaa...!!

En conclusión lo único bueno de esa tarde fue que conseguí los moldes de mis dientes para hacerles fotos tétricas... Además aprendí que en tres semanas te puedes quedar sorda y que tus gustos musicales en unos años serán para los jóvenes una castaña...

UNA TARDE EN EL DENTISTA

Bueno al fin había pasado un mes... al fin me quitarían el aparato de abajo... qué ganas (qué ilusa...) pero lo que no sabía era lo que me iba a ocurrir allí... cada vez que lo recuerdo me entran escalofríos...
Bien, me dispuse en llegar lo suficientemente pronto para salir lo antes posible. Ilusa. Me dirigí alegremente a donde estaba el dentista. Es un local grande, tan iluminoso y tan horrible que te preguntas porque dicen que el ir al dentista ya no da tanto pánico como antes... Me acerqué a la recepcionista para que me dijera cuando me tocaba entrar a que disfrutará tocando mis dientes mi querida dentista y a su vez me contará sus maravillosas anécdotas de la vida, que ya contaré otro día. Esperé de pie un buen rato a que la recepcionista dejara de hablar por teléfono... Al cabo de un rato se da cuenta de mi presencia.
-Ooou. ¡Hola Lourdes! ¿Qué tal?- (¿¿y a ti que te importa?? dime cuando me toca y deja esa amabilidad asquerosa) -Oou siento decirte que llevamos un poco de retraso así  que tendrás que esperar un momentito (momentito = media hora ¡¡Me cago en tus muelas!!¿¿¿Para eso como pronto y vengo casi corriendo???¿¿Quién ha sido el maldito que ha retrasado esto??Espero que sea importante y que esté mellado el de la urgencia)
-Ooou. Bien, bien (respuesta automática que no tiene nada que ver pero que cómo nadie me escucha no hay problema, mientras sigo pensando en insultos al maldito que vino antes que yo...arg)
Me dispongo a sentarme en esas sillas taan cómodas que cuando te levantas te acuerdas del que la diseñó y del que eligió ponerlas en una sala de espera. Bien y ¿ahora qué? Delante de esas sillas había una mesita con revistas. Esas revistas que por lo visto las habían robado de una peluquería, porque en todas me podía informar sobre la vida de esas personas tan importantes en la vida de cualquier maruja/o (lo digo así para la igualdad de sexos). OK. Paso. Esas lecturas me servirían solo para limpiarme el...¡¡pie!! Nada, pues juego al soduku o sudoku o como quiera llamarse esa cosa de los números que me marea y que me entretiene. Pero me distrae una conversación de una madre con su hija que estaban esperando. Bueno, no entendí muy bien, pero estaban hablando de mí. Arg. Algo de que claro, que como yo era mayor, venía al dentista sola. Vale. Me dieron ganas de decirle con la mala leche que tenía acumulada: ¡¡más quisiera usted tener mi edad!! Y vengo sola porque en mi casa pasan de acompañarme porque son unos cagaos y tienen miedo a que les pille el dentista, les ate en una de esas sillas tan majas y les empiecen a quitarles muelas. Pero no, me contuve. Solamente les mire, sonreí dulcemente y seguí luchando contra esos números maléficos del pasatiempo chino/japonés, bueno de esos que tienen los ojos de estreñidos todo el año y/o que miran con sospecha. En esto que llega una madre y su hija de unos treitantos. Jo, hasta a ella la acompaña la madre. Me dieron ganas de decirle a la madre de la niña: ¡¡mire señora, esa más vieja que yo y su madre la acompaña!!Estas tenían por lo visto afición por la lectura marujil:
-¡¡Anda, la princesa se ha puesto aparato!!¡Qué guapa está! La favorecen. (Sí claro, como es la princesa la favorece hasta una mierda en la cabeza... me dieron ganas de darle con alguna revista de esas “intelectuales”. arg)
Después de saber algo más de la vida dental de la princesa y de aumentar mi cabreo, al fin sale alguien de la consulta. Una niña. Qué bien. Qué chupy. ¿Y ahora qué? En ese mismo instante entra una señora mayor a la sala de espera. La abuela. ¡¡¡Qué bien!!! ¡¡¡se las piran y me toca a mí!!!Mis ilusiones eran un espejismo:
-¡¡¡Hola yaya!!!
-¿Qué?¿¿¿Ya te han puesto el aparatejo???-como respuesta la niña abre la boca para mostrarlo-¡¡¡Aaaanda si no te se te nota!!!(Diosssss qué buen uso del español... ahora lo entiendo todo)
-Tu madre está aparcando. ¿Y tu tía entró?- la niña afirma- ¿Y tu hermano sigue ahí?- la niña afirma otra vez
En esto que viene la madre y a su vez sale de la consulta la tía. ¿¿Pero estos qué se creen??¿¿Qué el dentista es para reuniones familiares??¿¿¿Que es como una barbacoa???¿¿Y por qué chillan?? ¿¿Para que todo el mundo se entere??¿¿¿Dónde está la cámara oculta???Arg. ¿¿¿Y cuándo co** me toca a mí???¡¡Qué quiero escuchar las historias de la dentista!!!
Mientras tanto la niña no paraba de tocarse el aparato.
-¡¡¡No te  toques el aparatejo!!!
-¡¡¡Y una mierda!!!¡¡Me lo toco y punto!!
-¡¡Pero sólo te puede tocar la dentista!!
-¡¡Claro como si para tocar hay que estudiar!!(No hija no hay que estudiar pero tú y más tu abuela lo necesitáis)
Al fin sale el niño. Me di cuenta porque el niño practicaba la misma técnica de comunicación que el resto de su familia.
-¡¡MAMA!!¡¡¡YAYA!!!Ya  ta!!!
-¿¿¿qué te han hecho hijo???
-Naaa, me se han pegaou los dientes y no han podio hacer naaa.
Bien, y ahora ¡¡iros!! Nada, que les tienen que dar fecha para dentro de un mes... ¡¡Noooo!! ¿¿Para cuando??¡¡¡Para no coincidir!!!
-¡¡y cuando lleguemos a casa os echaré la foto a los aparatejos!!!(¡¡¡Noooooooo por favor!!! lo que m faltaba por oír)
¡¡¡Sííí, al fin se van!!!Me llama la ayudante de la dentista con cara de trauma. Entré en la sala y me senté en la deseada silla. Aaaa qué relax. Me giro. ¡¡Me han dejado sola!!¡¡Más esperas no!! Bueno, pues me echo una siesta. Ya vendrá la dentista y me despertara. Zzz………
CONTINUARÁ...o no

A partir de esa tarde, tengo pánico a encontrarme a esa familia de nuevo...


Dedicado a todos aquellos que ir al dentista es hablar de terror...y a los que para ellos es una fiesta familiar. Así como también para aquellos hablar de fiestas de familia significa hablar de terror.

Una Historia De Pasión Cajera...

Era una tarde tonta y caliente…espera, espera esto es una canción... vuelvo a empezar
Era una tarde de viernes, me encontraba en la famosa tienda de electrónica donde te venden desde ese dvd de la última temporada de “Lost” (“Perdidos” para los más españolizados y para los que fueron a aprender inglés a “Opening”...) a ese dvd de aquella película que tus padres repiten que vieron cuando eran jóvenes (a principios del siglo pasado...ejem) en la que salen un montón de piernas y demás partes de mujeres al pertenecer a la época del destape; y que además te venden ese auricular tan feo y que piensas que se te romperá en 5 minutos… Pero eso sí, te lo compras aún sabiendo eso. Bueno pues al cabo de pasearme y de chocar con todas las personas que se encontraban allí y de visualizar todos los objetos que intentan vender que crees en un principio que son necesarios pero que luego terminan en ese cajón tan divino o simplemente en la mesa de estudio empolvado, me dirigí a buscar la tinta que necesitaba mi querida impresora (ese trasto que parece necesitar más comida que yo la muy maldita, y eso que salió barata la muy pu**...). Al cabo de media hora de buscar y rebuscar el número de referencia de la tinta que llevaba escrito en mi bolsillo, (porque después de haber comprado 500 veces esa tinta nunca me acuerdo del jodío número...) me dediqué a buscarlo entre las mil y una diferentes tintas y números. Cuando al fin encontré mi deseada tinta me lleve la sorpresa que había cambiado el diseño de la caja donde se encuentra la jodía pero deseada tinta pero más aun fue la sorpresa cuando vi el precio de ésta...casi lloro. En ese momento comprendí todo. El cambio de imagen era una buena excusa para subir el precio. Qué majo el fabricante...por eso se llaman HP, ellos mismos se autoinsultan.
Después de ésta agradable sorpresa, me dirigí hacia la zona de los auricurales, cascos o como se quieran llamar. Allí pude encontrar gran variedad, variedad de precios porque todos me parecían iguales…iguales de malos. Busqué entre los más baratos, los más caros estaban descartados porque además de ser los más grandes y trastos que pudieran existir eran para bolsillos mágicos donde crecen los billetes de 500 como la mala leche que se me puso al ver el precio de la asquerosa pero necesaria tinta. Entre los más asequibles encontré unos llenos de vivos colores y con una forma de la más rara. ¡¡Además ponía que eran resistentes al agua!!¡¡Oooou!!¡¡Qué ilusión!!¡¡Ya podría llevármelos a la ducha o cuando me fuera al pueblo y así evitaría que se estropeasen cuando estoy en el sofá y las goteras me dan una buena ducha!! Después de pensar en esa gran ventaja analicé el precio. Era aceptable, vamos que era lo 2º más aceptable, porque estaba en la lista de los más baratos en el 2º puesto. Cuando me decidí por el color que más menos me gustaba, porque los demás colores eran a cual más hortera y basto me propuse buscar la caja donde abrir mi monedero. Empecé a buscar con la mirada algún signo de vida de cola con un montón de gente con las manos llenas y con cara de desesperación esperando a que le quiten el dinero pero de forma educada. Nada, ni rastro. Pero de repente me di cuenta que las habían cambiado desde la última vez que estuve en esa tienda roba tiempos. Me dirigí con paso firme hacia donde estaban las cajas. Me estaba convenciendo a mi misma de la cola que tendría que esperar y del robo que me iban a realizar. Pero mi sorpresa fue que no había cola. No había nadie. ¡Qué miedo! Entonces busqué con la mirada a la cajera. Pero no era cajera si no cajero. OOOOU. Nuestras miradas se encontraron. Qué sensación en el estómago, sentía su mirada penetrante. Sabía que me quería preguntar algo pero no sabía como decirlo. Le notaba nervioso. Cuando al fin llegue a estar enfrente de él, nuestras miradas seguían encontradas, y al fin el cajero abrió la boca:
- ¿¿tarjeta de socio??...
Al final llegue a casa con lo que quería: unos cascos semibaratos, una tinta y sin parte de mis euros extras. Y con la sensación de que los cajeros están desesperados... por encontrar a ese cliente perfecto, en un viernes apasionado de compras...


Dedicado a Marrón para ayudarte a encontrar ese casco que tanto deseas y no caigas en la tentación.