jueves, 20 de octubre de 2011

UNA TARDE EN EL DENTISTA

Bueno al fin había pasado un mes... al fin me quitarían el aparato de abajo... qué ganas (qué ilusa...) pero lo que no sabía era lo que me iba a ocurrir allí... cada vez que lo recuerdo me entran escalofríos...
Bien, me dispuse en llegar lo suficientemente pronto para salir lo antes posible. Ilusa. Me dirigí alegremente a donde estaba el dentista. Es un local grande, tan iluminoso y tan horrible que te preguntas porque dicen que el ir al dentista ya no da tanto pánico como antes... Me acerqué a la recepcionista para que me dijera cuando me tocaba entrar a que disfrutará tocando mis dientes mi querida dentista y a su vez me contará sus maravillosas anécdotas de la vida, que ya contaré otro día. Esperé de pie un buen rato a que la recepcionista dejara de hablar por teléfono... Al cabo de un rato se da cuenta de mi presencia.
-Ooou. ¡Hola Lourdes! ¿Qué tal?- (¿¿y a ti que te importa?? dime cuando me toca y deja esa amabilidad asquerosa) -Oou siento decirte que llevamos un poco de retraso así  que tendrás que esperar un momentito (momentito = media hora ¡¡Me cago en tus muelas!!¿¿¿Para eso como pronto y vengo casi corriendo???¿¿Quién ha sido el maldito que ha retrasado esto??Espero que sea importante y que esté mellado el de la urgencia)
-Ooou. Bien, bien (respuesta automática que no tiene nada que ver pero que cómo nadie me escucha no hay problema, mientras sigo pensando en insultos al maldito que vino antes que yo...arg)
Me dispongo a sentarme en esas sillas taan cómodas que cuando te levantas te acuerdas del que la diseñó y del que eligió ponerlas en una sala de espera. Bien y ¿ahora qué? Delante de esas sillas había una mesita con revistas. Esas revistas que por lo visto las habían robado de una peluquería, porque en todas me podía informar sobre la vida de esas personas tan importantes en la vida de cualquier maruja/o (lo digo así para la igualdad de sexos). OK. Paso. Esas lecturas me servirían solo para limpiarme el...¡¡pie!! Nada, pues juego al soduku o sudoku o como quiera llamarse esa cosa de los números que me marea y que me entretiene. Pero me distrae una conversación de una madre con su hija que estaban esperando. Bueno, no entendí muy bien, pero estaban hablando de mí. Arg. Algo de que claro, que como yo era mayor, venía al dentista sola. Vale. Me dieron ganas de decirle con la mala leche que tenía acumulada: ¡¡más quisiera usted tener mi edad!! Y vengo sola porque en mi casa pasan de acompañarme porque son unos cagaos y tienen miedo a que les pille el dentista, les ate en una de esas sillas tan majas y les empiecen a quitarles muelas. Pero no, me contuve. Solamente les mire, sonreí dulcemente y seguí luchando contra esos números maléficos del pasatiempo chino/japonés, bueno de esos que tienen los ojos de estreñidos todo el año y/o que miran con sospecha. En esto que llega una madre y su hija de unos treitantos. Jo, hasta a ella la acompaña la madre. Me dieron ganas de decirle a la madre de la niña: ¡¡mire señora, esa más vieja que yo y su madre la acompaña!!Estas tenían por lo visto afición por la lectura marujil:
-¡¡Anda, la princesa se ha puesto aparato!!¡Qué guapa está! La favorecen. (Sí claro, como es la princesa la favorece hasta una mierda en la cabeza... me dieron ganas de darle con alguna revista de esas “intelectuales”. arg)
Después de saber algo más de la vida dental de la princesa y de aumentar mi cabreo, al fin sale alguien de la consulta. Una niña. Qué bien. Qué chupy. ¿Y ahora qué? En ese mismo instante entra una señora mayor a la sala de espera. La abuela. ¡¡¡Qué bien!!! ¡¡¡se las piran y me toca a mí!!!Mis ilusiones eran un espejismo:
-¡¡¡Hola yaya!!!
-¿Qué?¿¿¿Ya te han puesto el aparatejo???-como respuesta la niña abre la boca para mostrarlo-¡¡¡Aaaanda si no te se te nota!!!(Diosssss qué buen uso del español... ahora lo entiendo todo)
-Tu madre está aparcando. ¿Y tu tía entró?- la niña afirma- ¿Y tu hermano sigue ahí?- la niña afirma otra vez
En esto que viene la madre y a su vez sale de la consulta la tía. ¿¿Pero estos qué se creen??¿¿Qué el dentista es para reuniones familiares??¿¿¿Que es como una barbacoa???¿¿Y por qué chillan?? ¿¿Para que todo el mundo se entere??¿¿¿Dónde está la cámara oculta???Arg. ¿¿¿Y cuándo co** me toca a mí???¡¡Qué quiero escuchar las historias de la dentista!!!
Mientras tanto la niña no paraba de tocarse el aparato.
-¡¡¡No te  toques el aparatejo!!!
-¡¡¡Y una mierda!!!¡¡Me lo toco y punto!!
-¡¡Pero sólo te puede tocar la dentista!!
-¡¡Claro como si para tocar hay que estudiar!!(No hija no hay que estudiar pero tú y más tu abuela lo necesitáis)
Al fin sale el niño. Me di cuenta porque el niño practicaba la misma técnica de comunicación que el resto de su familia.
-¡¡MAMA!!¡¡¡YAYA!!!Ya  ta!!!
-¿¿¿qué te han hecho hijo???
-Naaa, me se han pegaou los dientes y no han podio hacer naaa.
Bien, y ahora ¡¡iros!! Nada, que les tienen que dar fecha para dentro de un mes... ¡¡Noooo!! ¿¿Para cuando??¡¡¡Para no coincidir!!!
-¡¡y cuando lleguemos a casa os echaré la foto a los aparatejos!!!(¡¡¡Noooooooo por favor!!! lo que m faltaba por oír)
¡¡¡Sííí, al fin se van!!!Me llama la ayudante de la dentista con cara de trauma. Entré en la sala y me senté en la deseada silla. Aaaa qué relax. Me giro. ¡¡Me han dejado sola!!¡¡Más esperas no!! Bueno, pues me echo una siesta. Ya vendrá la dentista y me despertara. Zzz………
CONTINUARÁ...o no

A partir de esa tarde, tengo pánico a encontrarme a esa familia de nuevo...


Dedicado a todos aquellos que ir al dentista es hablar de terror...y a los que para ellos es una fiesta familiar. Así como también para aquellos hablar de fiestas de familia significa hablar de terror.

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